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La clase media se achica, la mitad es clase baja y crece la desigualdad

Un informe de la Fundación Pensar, basado en estudios de Moiguer, advierte que el país atraviesa una profunda reconfiguración social. Solo el 6% integra la clase alta, mientras que el 50% pertenece a la clase baja. El modelo económico muestra efectos muy diferentes según el nivel de ingresos y consolida una sociedad cada vez más fragmentada.

La clase media se achica, la mitad es clase baja y crece la desigualdad

Un informe de la Fundación Pensar, basado en estudios de Moiguer, advierte que el país atraviesa una profunda reconfiguración social. Solo el 6% integra la clase alta, mientras que el 50% pertenece a la clase baja. El modelo económico muestra efectos muy diferentes según el nivel de ingresos y consolida una sociedad cada vez más fragmentada.

Detrás de la desaceleración de la inflación y del repunte de algunos sectores de la economía, emerge un nuevo mapa social marcado por una mayor desigualdad, una clase media cada vez más debilitada y una creciente segmentación entre quienes logran aprovechar el nuevo escenario económico y quienes continúan perdiendo poder adquisitivo.

Esa es una de las principales conclusiones de un informe elaborado por la Fundación Pensar, basado en estudios de la consultora Moiguer, que plantea que el país dejó atrás la estructura social tradicional para dar paso a una sociedad dividida en experiencias económicas muy distintas.

La nueva pirámide socioeconómica muestra un cambio profundo respecto del modelo histórico argentino.

Según el relevamiento, el 50% de la población integra la clase baja, mientras que la clase media representa el 44% y la clase alta apenas el 6%.

Sin embargo, ese reducido grupo de mayores ingresos concentra el 34% de la riqueza que genera el país, consolidando un proceso de fuerte concentración económica.

Además, los ingresos de ese sector crecieron medidos en dólares y una parte importante de su consumo ya se realiza fuera del mercado argentino.

El informe señala que el 42% de los hogares de mayores ingresos compró dólares durante el último mes, mientras que los depósitos privados en moneda estadounidense ya superan los 40.000 millones de dólares, uno de los niveles más altos registrados en los últimos años.

La clase media deja de ser una sola

Uno de los cambios más significativos que identifica el estudio es la fragmentación de la clase media.

Durante décadas fue considerada el rasgo distintivo de la sociedad argentina. Hoy, en cambio, aparece dividida entre un segmento medio alto y otro medio bajo, con realidades cada vez más diferentes.

La denominada clase media alta mantiene aspiraciones de consumo similares a las de los sectores más acomodados, aunque sus ingresos retrocedieron 16 puntos respecto de 2023. Apenas el 18% mantiene una visión positiva sobre su situación económica y la del país.

Del otro lado, la clase media baja enfrenta una realidad mucho más compleja.

El aumento del costo de los servicios públicos, el transporte y otros gastos fijos obligó a muchas familias a recurrir al pluriempleo para sostener sus ingresos.

Al mismo tiempo, el endeudamiento continúa creciendo y limita aún más la capacidad de consumo.

La clase baja concentra las mayores dificultades

Para los sectores de menores ingresos, la preocupación principal continúa siendo llegar a fin de mes.

El informe sostiene que el aumento del precio de los alimentos y la falta de empleo condicionan la vida cotidiana de millones de hogares.

Según datos de CasaTres citados en el estudio, las familias de clase baja destinan alrededor del 30% de sus gastos a la compra de alimentos, siete puntos porcentuales más que el resto de los sectores sociales.

La encuesta también refleja el deterioro de las expectativas, principalmente entre los hogares de nivel socioeconómico bajo:

  • El 73% afirma que el sueldo no alcanza para cubrir los gastos mensuales.
  • El 59% asegura que en 2027 votará por un cambio de gobierno.
  • El 49% reconoce haber resignado consumos habituales.
  • El 47% manifiesta temor a perder el empleo.
  • Solo el 17% considera que "lo peor ya pasó".

Cuatro Argentinas

La Fundación Pensar identifica cuatro grandes grupos sociales que viven el proceso económico de manera muy diferente.

Por un lado aparecen los "ganadores tempranos", integrados por quienes poseen patrimonio, dólares, propiedades o desarrollan actividades vinculadas a los sectores más dinámicos de la economía.

Luego están los "esperadores", principalmente sectores medios formales y jóvenes que todavía creen que la estabilización económica terminará mejorando su situación.

El tercer grupo es el de los "ajustados", compuesto por buena parte de la clase media baja, que perdió calidad de vida pero aún no cayó en la pobreza.

Finalmente aparecen los "perdedores directos", donde se ubican jubilados con haberes mínimos, trabajadores informales, empleados públicos, hogares pobres con niños y familias que dependen casi exclusivamente del mercado interno.

 

 

Fuente: Cba24n


 


 

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