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50 años del martirio de Angelelli, Murias, Longueville y Pedernera

La Iglesia en Argentina recordó con gratitud el testimonio de los mártires riojanos. Nuestro Obispo participó en la misa central en La Rioja. En la Diócesis se lo recordó al Beato Murias en San Carlos Minas.

50 años del martirio de Angelelli, Murias, Longueville y Pedernera

La Iglesia en Argentina recordó con gratitud el testimonio de los mártires riojanos. Nuestro Obispo participó en la misa central en La Rioja. En la Diócesis se lo recordó al Beato Murias en San Carlos Minas.

En la Catedral San Nicolás de Bari de la Ciudad de La Rioja se celebraron los 50 años del martirio de los beatos Enrique Angelelli y sus compañeros el día de su memoria litúrgica: 17 de julio. La misa fue presidida por el cardenal Ángel Rossi y concelebrada por el obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida, y nuestro obispo, monseñor Ricardo Araya. Participaron numerosos sacerdotes de diversas comunidades, junto a los familiares de los beatos.

El cardenal Rossi, expresó que la memoria de Wenceslao, Carlos, Gabriel y Enrique no sea tratada como una simple memoria encapsulada, sino como un desafío que obliga a salir de las burbujas y las guaridas para discernir la realidad desde el dolor de los más vulnerables.

El Arzobispo cordobés recordó la entereza de Angelelli al saber que su vida corría peligro tras el asesinato de sus colaboradores: “Dos días antes de su violenta muerte (…) él mismo expresó que ahora era su turno. Y sin embargo, no huyó, no abandonó a su rebaño en medio de la tormenta (…) Decía: ‘No me voy a morir en la cama. Esto es como una espiral. Van golpeando alrededor mío, pero al centro estoy yo. Y cuando me busquen, yo voy a estar’”.

El sábado 18 de julio se conmemoró en nuestra Diócesis este acontecimiento. Monseñor Ricardo Araya presidió la Misa en la Parroquia Inmaculada Concepción de María de San Carlos Minas, localidad que fue frecuentada por el beato Carlos de Dios Murias durante su niñez y adolescencia ya que su padre tenía propiedades allí. Al finalizar la celebración se leyó un decreto por el que el poder ejecutivo municipal lo declara ciudadano ilustre post mortem.

Carlos Murias vivió unos meses a San Carlos Minas en el año 1965. Allí colaboraba con las tareas rurales de su padre mientras discernía su vocación. Al año siguiente ingresó a la Orden de los Franciscanos Menores Conventuales. Fue ordenado sacerdote el 17 de diciembre de 1972 por monseñor Enrique Angelelli. Se radicó en Chamical, dónde fue designado vicario parroquial el 6 de mayo de 1976.

El 2 de junio 1976 falleció su padre en San Carlos Minas, Fray Carlos fue a despedirse de él en esa localidad y celebró la Misa en el templo parroquial, acompañado del Padre Gabriel Longueville. Al mes siguiente, el 18 de julio, ambos fueron secuestrados y martirizados en La Rioja.

 

Fuente: diocesiscruzdeleje

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