
Silencio en el Gobierno sobre la crisis en Paraguay y la situación de su aliado Peña
El oficialismo se muestra concentrado en la próxima llegada del papa León XIV y no dio señales de una posición ante la gravedad de la crisis política en el país vecino, cuando la administración de Santiago Peña siempre fue puesta como ejemplo a seguir.
El Gobierno permaneció en silencio cuando se enteró que el presidente de Paraguay, Santiago Peña, uno de sus aliados en la región, renunció en medio de un escándalo bancario, al tiempo que ni siquiera hubo mención al tema por parte del mandatario Javier Milei en sus redes sociales.
La noticia que se dio a conocer pasadas las 13 de este jueves no tuvo impacto en Balcarce 50. Las fuentes oficiales eligieron no hacer declaraciones acerca de la situación política de Paraguay. Ante la pregunta de la Agencia, solo expresaron que "monitorean los acontecimientos". Pero no se prevén expresiones. Sobre todo, ante el desafío que mantiene ocupadas a todas las líneas libertarias por estos días: preparar los detalles técnicos y logísticos para recibir al papa León XIV a partir de este domingo 8 de noviembre.
Milei siguió en la tónica de su administración: solo reposteó una cuenta que mencionó que su libro “El Fin de la Inflación” se editará traducido al francés. “Fenómeno barrial”, comentó. No hubo ninguna referencia a la situación que atraviesa su aliado en el país vecino.
Peña anunció su dimisión a través de su cuenta oficial de X donde escribió: "Queridos compatriotas, hoy me dirijo a ustedes en uno de los momentos más difíciles de mi vida y con la convicción de que nuestra república siempre debe estar por encima de cualquier persona y circunstancia".
La presión sobre el mandatario creció cuando diputados opositores y disidentes del Partido Colorado impulsaron su enjuiciamiento por supuesto mal desempeño de funciones. La moción está en pleno desarrollo en el Congreso y abortaría el plan de Peña de conservar sus fueros y acceder al cargo de senador vitalicio.
Silencio atronador
La caída en desgracia de Santiago Peña, un aliado de la administración libertaria, con quien en múltiples ocasiones tanto el jefe de Estado como su ministro de Economía y el presidente del Banco Central se mostraron muy cercanos y hasta lo pusieron de ejemplo, cierra una semana de malas noticias para el Gobierno nacional.
Todo comenzó el domingo con el rutilante triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, derrotando en el balotaje tras una espectacular remontada al amigo de los libertarios argentinos Flávio Bolsonaro. Después el "súper martes" en Estados Unidos, con unas elecciones de medio término muy desfavorables para Donald Trump, donde perdió la mayoría en las cámaras de Representantes y Senadores. Y ahora el escándalo financiero de Paraguay: colapso del Ueno Bank (donde tenía participación el presidente Santiago Peña), orden de cesar de operar por parte del Banco Central de Paraguay, corralito y más de tres millones de ahorristas que ven peligrar sus fondos.
Tan propensos a la militancia digital, esta vez el silencio en las redes sociales resultó atronador.
Fuente: con información de NA (Juan Pablo Kavanagh) / LNM