
Nueva alerta: ahora es la Organización Meteorológica Mundial la que exhortó a prepararse para "El Niño"
Las señales que llegan desde el océano Pacífico son cada vez más contundentes. Y por eso la Organización Meteorológica Mundial advirtió que existe una probabilidad cercana al 80% de que se instale un nuevo episodio de "El Niño" entre junio y agosto.
De confirmarse los pronósticos, el fenómeno podría alterar los patrones de temperatura y precipitaciones en amplias regiones del mundo, incrementando el riesgo de sequías, inundaciones, lluvias extremas y olas de calor durante los próximos meses.
La advertencia surge de la última edición del informe “El Niño/La Niña Hoy”, elaborado conjuntamente por la OMM y el Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad (IRI), considerado la principal referencia global para el seguimiento de estos fenómenos oceánico-atmosféricos.
Aunque todavía existe incertidumbre respecto del momento exacto en que alcanzará su máxima intensidad, la mayoría de los modelos climáticos coincide en que el evento será al menos moderado y podría evolucionar hacia una fase fuerte.
Las observaciones realizadas entre fines de abril y mediados de mayo muestran que la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial centro-oriental ya se encuentra muy cerca de los umbrales utilizados para declarar oficialmente el inicio de un episodio de El Niño.
A ello se suma otro dato relevante: bajo la superficie del océano se detectó una extensa masa de agua anormalmente cálida, con temperaturas superiores en más de seis grados centígrados respecto de los valores promedio. Ese exceso de calor funciona como una reserva energética capaz de alimentar el fortalecimiento del fenómeno en las próximas semanas.
También los indicadores atmosféricos comienzan a alinearse con este escenario. El Índice de Oscilación Austral (SOI), una de las variables utilizadas para monitorear la evolución de El Niño, muestra valores compatibles con el desarrollo de condiciones características del fenómeno.
La preocupación no se limita al ámbito científico. El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, calificó la situación como una “alerta climática urgente” y sostuvo que la llegada de El Niño podría agravar los efectos del calentamiento global. “Los datos científicos son rotundos”, afirmó Guterres.
Según explicó, El Niño podría profundizar las sequías en algunas regiones, potenciar las precipitaciones extremas en otras y elevar el riesgo de olas de calor tanto sobre los continentes como sobre los océanos.
La especialista recordó además que el episodio de 2023-2024 fue uno de los cinco más intensos registrados hasta la fecha y contribuyó al récord de temperaturas globales observado durante 2024.
Frente a este escenario, la OMM anunció que mantendrá un monitoreo permanente de la evolución del fenómeno para proporcionar información actualizada a gobiernos, organismos humanitarios y sectores especialmente sensibles a las variaciones climáticas, como la agricultura, la salud, la energía y la gestión del agua.
El mensaje de fondo es claro: después de varios meses de señales crecientes en el Pacífico, El Niño vuelve a perfilarse como uno de los principales factores capaces de alterar el clima global en los próximos meses.
Fuente: Perfil