
Motoencuentro en Villa Dolores: esperan más de 1.500 participantes y crece la convocatoria internacional
Javier Ortiz Vargas, integrante de Los del Taller, organización que lleva adelante el evento junto con la Municipalidad de Villa Dolores, destacó la llegada de motociclistas de distintos puntos del país y del exterior, las 12 bandas confirmadas y el crecimiento de una propuesta que combina motos, música y camaradería.
El Biker Festival de Villa Dolores continúa sumando visitantes y genera grandes expectativas para esta edición. Javier Ortiz Vargas, integrante de Los del Taller, dialogó con Radio Verdad y aseguró que la organización marcha según lo previsto, pese a la incertidumbre que generan las condiciones climáticas.
“Estamos bastante bien, la gente ya está viajando”, afirmó, y explicó que en los últimos años pudieron identificar el perfil de los asistentes. Según señaló, la convocatoria incluye cada vez más personas que llegan desde lugares lejanos e incluso de otros países.
En ese sentido, contó que este año se esperaba la llegada de motociclistas uruguayos y brasileños, mientras que en ediciones anteriores participaron grupos de Perú y Bolivia. “La verdad que nos pone orgullosos”, expresó sobre la presencia internacional.
La organización estima que más de 1.500 personas podrían participar de esta edición, aunque Ortiz Vargas aclaró que la convocatoria también depende del clima y de la situación económica del país. “No somos ajenos a la realidad económica. No para todo el mundo es fácil venir de tal lado a Córdoba a gastar sus buenos mangos”, sostuvo. Además, confirmó que todavía quedaban entradas disponibles y que las adquiridas a través de la plataforma participan del sorteo de una moto Honda 0 km de 350 cc.
Doce bandas y una propuesta musical diversa
Uno de los puntos destacados del festival es la programación musical. Ortiz Vargas confirmó la participación de 12 bandas y explicó que la propuesta abarca distintos estilos dentro del rock, con el objetivo de ofrecer un espectáculo para públicos diversos.
“Entre todas las bandas han pasado todos los estilos”, señaló, y remarcó que la calidad de los espectáculos es una apuesta central de la organización.
También destacó la participación de músicos de la región, entre ellos Lobo Negro, de Villa Dolores, y agrupaciones que ya cuentan con el reconocimiento del público. Para la noche del sábado, anticipó la presentación de Pierre, otras cuatro bandas, un cierre con DJ y el sorteo previsto.
Más allá de las motos y los espectáculos, Ortiz Vargas puso el acento en el espíritu de encuentro que caracteriza a la convocatoria. Explicó que muchos participantes se conocen en el festival y vuelven a reunirse cada año, aunque vivan a miles de kilómetros de distancia.
“Hay gente que se junta, se ve una vez al año en este encuentro”, relató. Y agregó: “Se generan amistades fuertes que perduran en el tiempo”.
Para el organizador, el evento también funciona como un espacio de intercambio de experiencias y de turismo, donde los visitantes comparten historias de sus viajes y conocen otros destinos.
“De eso se trata, justamente, de una comunión de una pasión, así como existe la del fútbol o tantas otras”, resumió.
Más mujeres en el mundo de las motos
Ortiz Vargas también destacó el crecimiento de la participación femenina en el motociclismo. Señaló que cada vez hay más mujeres que viajan por su cuenta, integran agrupaciones propias y participan de encuentros sin depender de la organización de los hombres.
“Este fenómeno de las mujeres andando en moto también creció muchísimo”, afirmó.
Como parte de esa inclusión, explicó que el festival incorpora calcomanías diferenciadas y sorteos exclusivos para mujeres, como una forma de reconocer y agradecer su participación.
Además, indicó que las pruebas de destreza sobre motos tienen un carácter recreativo y buscan que los participantes se diviertan, sin priorizar la competencia.
Un festival que busca consolidarse
Finalmente, Ortiz Vargas explicó que el cambio de enfoque hacia el formato de Biker Festival también fue importante para ampliar el alcance del evento y atraer el interés de marcas y auspiciantes.
Recordó que, cuando lo presentaban únicamente como un motoencuentro, algunas empresas consideran que su público no coincidía con el perfil de sus productos. Por eso, la organización trabajó en posicionarlo como un festival que integra motociclismo, música y entretenimiento.
“Cuando empezamos a decir que era un festival, las marcas empezaron a ponerle las miradas al evento”, contó.
Con visitantes de distintos puntos del país y del exterior, una amplia grilla musical y actividades para toda la comunidad motociclista, Villa Dolores vive una nueva edición de una propuesta que busca seguir creciendo y consolidarse en el calendario de eventos de la región.