
Monseñor Araya: La fe se mantiene y acrecienta, con pedidos de salud, unidad familiar y trabajo digno
Tras la celebración de Semana Santa, Monseñor Ricardo Araya, obispo de la Diócesis de Cruz del Eje, dialogó con Radio Verdad sobre la profunda demanda religiosa que se vivió en la región, destacando un aumento en la búsqueda de fe por parte de la comunidad.
"La demanda religiosa en estos días es numerosa, linda, sana y profunda, y todos los curas descubren que, lejos de apagarse, la búsqueda religiosa se mantiene y acrecienta", afirmó Monseñor Araya. Resaltó el mensaje central de la Resurrección: "Jesús en la resurrección nos dice no tengan miedo, alégrense".
El obispo detalló los principales pedidos que acercó la gente a la Iglesia. La salud, tanto propia como para los enfermos, encabeza la lista, aunque aclaró que no se trata de "pedidos individualistas, sino generosos". En este punto, mencionó el rol del Cura Brochero: "A veces no se dio la salud que esperan, pero se dio la paz, y Brochero es el intercesor que nos ayuda a aceptar que la vida tiene un límite y que Dios nos espera".
Otro eje central de las plegarias es la unidad familiar. El Monseñor reveló una preocupación latente al señalar que "los adolescentes piden por sus padres y tengo la sensación de que los jóvenes no encuentran seguridad en sus familias". Atribuyó esta situación a problemas económicos, falta de trabajo u otros motivos que mantienen a las familias "resquebrajadas". Por ello, "le piden a Brochero por la unidad de las familias y por vínculos sanos".
Asimismo, se manifestó una fuerte necesidad laboral. "Se pide mucho por trabajo porque a la gente no le alcanza", explicó Araya. La demanda no es por acumulación de bienes, sino por la necesidad de "poder vivir con dignidad" y obtener la estabilidad necesaria "para llegar a fin de mes sin angustia y sin hambre".
Finalmente, el obispo hizo hincapié en la importancia de preservar los valores culturales de la región. "Hay que cuidar los valores de la cultura serrana, que son muy humanos", concluyó.