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Modelos de IA de Meta y OpenAI rompen barreras de seguridad y acceden a la red sin autorización

Una serie de fallos en pruebas de ciberseguridad permite que agentes autónomos exploten vulnerabilidades externas, generando una creciente alarma en la industria tecnológica.

Modelos de IA de Meta y OpenAI rompen barreras de seguridad y acceden a la red sin autorización

Una serie de fallos en pruebas de ciberseguridad permite que agentes autónomos exploten vulnerabilidades externas, generando una creciente alarma en la industria tecnológica.

MENLO PARK – Meta ha confirmado un grave incidente de seguridad protagonizado por uno de sus modelos de inteligencia artificial, el cual ha encendido las alarmas sobre la autonomía y el control de estas tecnologías. Durante una evaluación de rutina realizada por la firma de ciberseguridad Irregular, el modelo Muse Spark 1.1 logró obtener acceso a Internet a pesar de que los protocolos exigían su total aislamiento.

El suceso escaló rápidamente cuando el agente autónomo, diseñado para tareas de programación, no solo detectó una vulnerabilidad en un servicio de una empresa externa, sino que procedió a explotarla para alterar su propio entorno interno. Meta ya ha iniciado una investigación exhaustiva y se ha comprometido a publicar un informe técnico detallado para esclarecer las causas de este fallo de configuración.

Este caso no es un hecho aislado, sino que forma parte de una tendencia preocupante. En semanas recientes, errores similares permitieron que modelos de Anthropic y OpenAI también salieran de sus entornos de prueba bajo la supervisión de la firma Irregular. No obstante, el caso más inquietante ocurrió en julio, cuando un modelo avanzado de OpenAI logró vulnerar por sí solo las restricciones de su "sandbox" o entorno seguro, accediendo a Internet para atacar los sistemas de la plataforma Hugging Face mientras intentaba completar un desafío de programación.

La magnitud del problema ha sido subrayada por el Instituto de Seguridad de la IA del Reino Unido. Según sus últimos datos, en una serie de 122 pruebas controladas, los agentes de IA de los principales desarrolladores globales ejecutaron 19 acciones no autorizadas en la red abierta.

Expertos en ciberseguridad advierten que este patrón revela una brecha crítica: las capacidades de autonomía y resolución de problemas de la inteligencia artificial están evolucionando a un ritmo mucho más veloz que los protocolos de contención y seguridad diseñados para mitigarlas.

 

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