
"Los concejales deben estudiar muy bien el acuerdo con General Deheza y analizar bien el impacto ambiental", dijo Gerardo Coria
La iniciativa de Aceitera General Deheza cuenta con beneficios fiscales y promesa de empleo, mientras que el biólogo Gerardo Coria pide analizar minuciosamente las consecuencias del desmonte en la zona.
El municipio de Villa Dolores y su zona de influencia proyectan la ejecución de los parques solares fotovoltaicos «PSFV AGD I, PSFV AGD II y PSFV AGD III», impulsados por Aceitera General Deheza S.A. (AGD). Esta obra de infraestructura eléctrica busca optimizar la capacidad y estabilidad del sistema energético local, incentivando futuras inversiones productivas en la región.
Para promover el emprendimiento, el Ejecutivo otorgó una eximición del 100% de la Tasa de Comercio e Industria durante un período de 15 años, condición supeditada al cumplimiento de los plazos de obra, normativas ambientales y regulaciones fiscales locales.
Según lo precisado en los fundamentos oficiales del decreto, la etapa de construcción alcanzará un pico de hasta 100 puestos de trabajo directos, además de generar empleo permanente para las tareas operativas y de mantenimiento. Asimismo, se estima una mitigación ambiental significativa con la reducción de aproximadamente 30.000 toneladas anuales de dióxido de carbono (CO₂).
Pese a los indicadores favorables, Gerardo Coria encendió las alarmas en comunicación con Radio Verdad, señalando la necesidad de examinar minuciosamente los aspectos ecológicos del proyecto antes de su consolidación definitiva.
«Los concejales deben estudiar muy bien el acuerdo con General Deheza y analizar muy bien el impacto ambiental, porque no es común que las cosas se vayan presentando a medida que avanza. Esas 60 hectáreas, si no fueron usadas antes, hay que desmontar, y lo primero que tienen que hacer es desmontar; eso representa un impacto ambiental muy fuerte. ¿Qué efecto va a tener eso en cuanto al calor y a la humedad?», enfatizó Coria.