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LAS TAPIAS: UNA GESTIÓN OPACA, SIN RESULTADOS Y CON MANEJOS POCOS CLAROS

Crece el malestar entre los vecinos.

LAS TAPIAS: UNA GESTIÓN OPACA, SIN RESULTADOS Y CON MANEJOS POCOS CLAROS

Crece el malestar entre los vecinos.

La intendenta Lucy Díaz está en su segundo mandato al frente del Municipio de Las Tapias, pero hay crecientes interrogantes sobre la marcada influencia de su hijo, Maximiliano Romero, el actual secretario de Gobierno, en las decisiones administrativas. Se rumorea que Romero ha utilizado su posición en el Ejecutivo municipal para impulsar varios negocios privados, lo que genera malestar y sospechas en la comunidad. Aunque no existen denuncias formales, las versiones se repiten y alimentan el clima de desconfianza.

Desde hace tiempo, la situación económica de Las Tapias genera más preguntas que respuestas. Fuentes consultadas por Radio Verdad, que pidieron resguardar su identidad, aseguran que hubo “salvatajes silenciosos” por parte del Gobierno de la Provincia de Córdoba, destinados a evitar una posible crisis institucional generada por un presunto desmanejo de los recursos públicos. En ese escenario, las miradas apuntan directamente a Romero.

A este cuadro se suma la creciente preocupación de algunos proveedores del Municipio, quienes afirman no tener certezas sobre los pagos pendientes ni sobre la continuidad de sus contratos. Según trascendidos, existen demoras, falta de respuestas oficiales y un clima de incertidumbre que ha generado malestar en más de un prestador de servicios.

En este contexto, los vecinos no perciben resultados concretos. Las Tapias no ha registrado avances significativos en los últimos años: no se ejecutan obras públicas de envergadura ni se observan mejoras visibles en los servicios esenciales. Uno de los reclamos más reiterados es la deficiente calidad del agua potable, un problema que lleva años sin solución.

Otro símbolo del estancamiento es la plaza principal del pueblo, cuya construcción ha sido anunciada en reiteradas oportunidades, pero que hasta el día de hoy sigue sin realizarse. La ausencia de ese espacio público tan esperado por la comunidad refuerza la percepción de promesas incumplidas.

Además, persisten quejas por la falta de ordenamiento del tránsito, en especial en la zona de la Ruta 14, que atraviesa el centro de la localidad y representa un riesgo constante para automovilistas y peatones.

Así, la conducción política de Las Tapias aparece desdibujada en cuanto a resultados, sin un horizonte claro. ¿Existe un plan para revertir este panorama? ¿O se continuará gobernando entre la improvisación y el silencio?

Lo cierto es que las dudas crecen, la gente espera respuestas, y Las Tapias sigue aguardando el futuro que alguna vez se le prometió.

 

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