
La inteligencia artificial puede reducir entre 30 y 50% los tiempos de los estudios clínicos
En el marco del Día Mundial de la Investigación Clínica, se pone el foco en cómo la tecnología está transformando el desarrollo de medicamentos y vacunas.
La incorporación de inteligencia artificial (IA) en el desarrollo de tratamientos y vacunas está redefiniendo los tiempos de la investigación clínica a nivel global y también en Argentina, ya que, en la actualidad, procesos que históricamente podían extenderse más de siete años logran completarse en aproximadamente cinco, lo que representa una reducción cercana al 33% en los plazos totales y abre una oportunidad clave: que los pacientes accedan antes a nuevas terapias.
En el marco del Día Mundial de la Investigación Clínica, que se conmemora cada 20 de mayo y bajo el lema global ‘Investigación clínica en ascenso’, especialistas destacan que la IA ya está presente en todas las etapas del proceso, desde el diseño de los estudios hasta el análisis de resultados y los procesos regulatorios, según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
La implementación de estas herramientas les permitió reducir a la mitad el tiempo de diseño de los estudios (de 12 a 6 meses), acortar significativamente el reclutamiento de pacientes (de 18 a 10 meses) y optimizar el análisis de datos (de 12 a 8 meses), identificar con mayor precisión qué pacientes se beneficiarán más, y mejorar el perfil de seguridad, entre otros avances, según señalaron desde Sanofi.
“La IA nos permite tomar mejores decisiones basadas en datos desde el inicio, diseñar estudios más eficientes y, lo que es más importante, acercar antes nuevas opciones terapéuticas a los pacientes que las necesitan. Además de impactar en los tiempos, aplicar IA en todos los procesos de I+D repercute también en la calidad de la investigación y en la posibilidad de incluir poblaciones más diversas”, señaló Emma Venezian, directora de la Unidad de Estudios Clínicos del citado laboratorio.
Un impacto directo en los pacientes
La reducción de los tiempos en investigación clínica no es solo un avance técnico porque, para quienes conviven con enfermedades crónicas, poco frecuentes o de difícil tratamiento, significa la posibilidad de descubrimientos de terapias innovadoras y esto es crítico cuando no existen otras alternativas terapéuticas disponibles.
Actualmente, Sanofi Argentina tiene un rol relevante en este ecosistema debido a que participa en estudios clínicos para el 90% del pipeline de nuevas moléculas con estudios de fase 1 a 3, mientras que, en conjunto con Chile, tiene implementados 175 estudios en la región, potenciando significativamente la innovación e inversión en investigación clínica en Cono Sur.
En el país, cientos de profesionales de la salud participan activamente en estudios clínicos, en una red que incluye centros de investigación de alto nivel, tanto privados como públicos, y equipos multidisciplinarios. Este entramado promueve el acceso temprano al conocimiento científico de terapias innovadoras, da oportunidades a pacientes y fortalece el sistema de salud.
“La alta participación en investigación clínica nos hace protagonistas del avance de la innovación, de la generación de conocimiento sobre nuevos tratamientos, vacunas y mecanismos de enfermedades. Cuando logramos hacerla más eficiente, el beneficio se multiplica: para los pacientes, para los médicos, para todo el sistema sanitario y para la economía del país”, agregó Emma Venezian.
Cómo la IA está transformando cada etapa
El impacto de la inteligencia artificial se distribuye a lo largo de todo el proceso de desarrollo de medicamentos:
- Descubrimiento de fármacos y vacunas: herramientas avanzadas reducen hasta un 50% los tiempos en etapas preclínicas.
- Diseño de estudios: simulaciones: simulaciones y modelos predictivos permiten optimizar protocolos y anticipar escenarios.
- Reclutamiento de pacientes: el análisis de datos facilita identificar candidatos elegibles más rápido y mejorar la inclusión.
- Monitoreo y calidad: sistemas en tiempo real detectan anomalías y mejoran la seguridad del estudio.
- Análisis de resultados: modelos predictivos aceleran la interpretación de datos y aumentan la precisión.
En ese sentido, Venezian dijo: “Estas mejoras no solo se traducen en una identificación optimizada de nuevas moléculas, desarrollo clínico más preciso y eficiente, reducción de costos operativos, sino que además optimiza la identificación de pacientes que se beneficiarán de un tratamiento específico y aumenta la tasa de éxito regulatorio, lo que contribuye a un desarrollo más sostenible de nuevas terapias”.
En los últimos años, Argentina consolidó su posicionamiento como un hub estratégico para la investigación clínica en América Latina. La inversión sostenida, la calidad de los centros y el cumplimiento de estándares regulatorios internacionales permiten que Argentina participe en estudios multinacionales de alto impacto.
Entre 2022 y 2025, la inversión del laboratorio en investigación clínica en Argentina alcanzó los 96 millones de dólares, con una proyección de crecimiento sostenido hacia los próximos años. Actualmente, tiene decenas de estudios activos en áreas como inmunología, respiratorio, dermatología, enfermedades poco frecuentes, hematología, sistema nervioso central, oncología, metabolismo y vacunas.
En ese contexto, la integración de inteligencia artificial aparece como un acelerador clave para sostener ese crecimiento y potenciar el rol del país en el desarrollo científico global. “La combinación entre talento local, infraestructura y nuevas tecnologías como la IA posiciona a Argentina en un lugar estratégico para la investigación clínica del futuro”, concluyeron.
Fuente: Noticias Argentinas