
La dueña del Ford Ka fue internada en un neuropsiquiátrico
Tras ser detenida, Soledad Andreani tuvo una crisis y debió ser trasladada.
En la noche del lunes, la Justicia ordenó la detención de Soledad Andreani, imputada por encubrimiento agravado en la investigación por el femicidio de Agostina Vega (14). Sin embargo, tras ser arrestada, la mujer sufrió una fuerte crisis nerviosa, por lo que debió ser trasladada e internada en un hospital neuropsiquiátrico, donde permanece bajo observación.
Según su defensa, Andreani presenta un cuadro de pronóstico reservado y aún no se encuentra en condiciones de declarar. Su abogado sostiene además que todavía no tienen precisiones completas sobre los hechos que se le atribuyen.
Una investigación que se amplía
La causa por el femicidio de Agostina atraviesa una etapa central. El principal acusado, Claudio Gabriel Barrelier, continúa detenido e imputado como autor del homicidio calificado por mediar violencia de género, delito que prevé prisión perpetua si se sostiene la acusación.
En paralelo, también permanece detenido Osvaldo Fassetta, acusado de encubrimiento agravado, en el marco de una investigación que apunta a determinar si hubo una red de personas que colaboraron antes, durante o después del crimen.
El fiscal Raúl Garzón analiza además nuevas pruebas, peritajes psiquiátricos y evidencia biológica, mientras intenta reconstruir con precisión las últimas horas de la víctima.
El rol del vehículo y los nuevos indicios
Uno de los elementos más relevantes del expediente es el Ford Ka de Andreani. Según la investigación, habría sido utilizado para trasladar el cuerpo de la adolescente desde la vivienda donde ocurrió el crimen hasta el lugar donde fue hallado.
Además, la Justicia analiza un video en el que se observa a Barrelier y Andreani juntos horas después del femicidio, lo que refuerza la hipótesis de contacto posterior entre ambos y posibles maniobras de encubrimiento.
Los investigadores también sospechan que el vehículo habría sido lavado de manera minuciosa, lo que para la fiscalía podría indicar un intento de eliminación de rastros.
ADN, pruebas y nuevas incógnitas
En el expediente se incorporaron rastros genéticos hallados en las uñas de la víctima, lo que reabrió la posibilidad de que haya intervenido más de una persona en el ataque. Sin embargo, los peritos mantienen cautela y aún no hay conclusiones definitivas.
Otro punto clave es que el celular de Agostina no fue hallado, lo que representa una de las principales incógnitas de la investigación.
Reconstrucción de las últimas horas
La fiscalía reconstruye los movimientos previos al crimen: la presencia de Agostina junto a su madre y Barrelier en un partido de fútbol, su asistencia a un cumpleaños y finalmente su traslado a la vivienda de barrio Cofico, donde se habría producido el hecho entre la noche del 23 y la madrugada del 24 de mayo.
Desde ese momento, la investigación intenta determinar quiénes estuvieron en la casa, cómo se manipuló el cuerpo y quiénes participaron en el posterior traslado.
Fuentes judiciales sostienen que aún hay pruebas pendientes de análisis, cámaras de seguridad por revisar y teléfonos por peritar, lo que podría derivar en nuevos allanamientos o detenciones.
Fuente: HOY DÍA CÓRDOBA