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José Darío Cortés cuestionó el aumento de las multas y advirtió sobre la falta de herramientas para ordenar el tránsito en Villa Dolores

El concejal del Bloque de la Minoría, José Darío Cortés, dialogó con Radio Verdad y cuestionó la política de tránsito del municipio de Villa Dolores.

José Darío Cortés cuestionó el aumento de las multas y advirtió sobre la falta de herramientas para ordenar el tránsito en Villa Dolores

El concejal del Bloque de la Minoría, José Darío Cortés, dialogó con Radio Verdad y cuestionó la política de tránsito del municipio de Villa Dolores.

Sostuvo que aumentar el valor de las multas no resolverá por sí solo la problemática de los siniestros viales y reclamó más controles, equipamiento, capacitación y educación vial. Además, se refirió al escenario político local, la falta de un proyecto de ciudad y el juicio contra Óscar González.

Al analizar el posible incremento de las multas, Cortés consideró que la discusión debería centrarse en las herramientas disponibles para prevenir accidentes y mejorar la circulación. En ese sentido, aseguró que Villa Dolores registra una preocupante cantidad de siniestros viales y mencionó que, durante el año pasado, los Bomberos realizaron alrededor de mil intervenciones por accidentes de tránsito. 

“¿Es aumentando los montos de las multas que yo voy a normalizar o a bajar la cantidad de siniestros que tengo por día? Yo creo que no”, expresó.

El concejal señaló que, entre los principales factores que intervienen en los accidentes, se encuentran las motocicletas y el exceso de velocidad. También cuestionó la falta de cinemómetros homologados, grúas para retirar vehículos mal estacionados o abandonados y alcoholímetros para realizar controles.

“¿Cómo vamos a mejorar el tránsito si no tenemos las herramientas necesarias?”, planteó. A su entender, aumentar las multas entre un 500 y un 600 por ciento no garantiza que los conductores respeten las normas. Por eso, insistió en la necesidad de exigir seguro, inspección técnica vehicular, uso de elementos de seguridad y controles efectivos de velocidad y alcoholemia.

Cortés también recordó que el Bloque de la Minoría había presentado un proyecto de ordenanza de emergencia vial que, según explicó, fue rechazado por mayoría. La iniciativa contemplaba la incorporación de dos grúas, cinemómetros, alcoholímetros, capacitación para el personal municipal, nueva cartelería, reductores de velocidad y más semáforos.

“Era invertir para mejorar el tránsito”, afirmó. En ese marco, sostuvo que los siniestros viales aumentaron desde 2023 y cuestionó el desempeño de la gestión municipal en esta materia: “La gestión en ese sentido está haciendo agua”.

Otro de los puntos abordados fue el caos vehicular que se genera en los horarios de ingreso y salida de las escuelas. Cortés consideró que el Estado debe intervenir para modificar las conductas de los conductores y hacer cumplir las normas.

Recordó que el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad un proyecto surgido del Colegio Sagrado Corazón para evitar el estacionamiento en doble fila. Sin embargo, señaló que la situación continúa siendo problemática.

“Cuando no se ordena y el Estado está ausente y estamos llenos de vicios, tiene que venir alguien a ordenar la cosa”, manifestó. En esa línea, sostuvo que los inspectores deben hacer cumplir las normas y aplicar sanciones cuando corresponda, incluso si eso implica que las familias deban estacionar a algunas cuadras de las escuelas.

Para el edil, la prevención también requiere una mayor formación de los conductores y exámenes más exigentes para obtener la licencia. Asimismo, expresó preocupación por la falta de seguro y de inspección técnica en una parte importante de los vehículos que circulan por la ciudad.

En el plano político, Cortés confirmó que continúa en el PRO y que actualmente forma parte de la alianza Hacemos Unidos. No obstante, aseguró que no tiene previsto presentarse como candidato ni acompañar a otro postulante en las próximas elecciones municipales.

“Cuando termine mi mandato seguiré en el llano”, afirmó, aunque aclaró que podría reconsiderar su posición si surgiera una propuesta política con la que se sintiera identificado.

El concejal cuestionó la falta de planificación a largo plazo para Villa Dolores y enumeró distintas necesidades que, a su entender, condicionan el desarrollo de la ciudad: cloacas, desagües, un mercado concentrador de frutas y verduras, un frigorífico y una reorganización del parque industrial, al que consideró mal ubicado por su cercanía con el vertedero.

También reclamó mayor transparencia en la administración pública y planteó la necesidad de contar con un sistema informático que permita conocer las compras municipales y publicar información clara sobre las cuentas del municipio.

“Nos hace falta un banco para emprendedores, para pequeños emprendedores. El municipio tendría que tener un banco ciudad para emprendedores”, propuso, al explicar parte de su visión de desarrollo local.

A su juicio, el diseño actual de la ciudad limita sus posibilidades de crecimiento. “No tenemos cloacas, no tenemos buenos desagües, no tenemos un buen parque industrial”, resumió. 

Su postura sobre el juicio a Oscar González

Cortés también opinó sobre la sentencia contra Oscar González y los incidentes registrados tras conocerse el fallo. Si bien evitó emitir una valoración jurídica sobre la decisión judicial, señaló que existen instancias de revisión y cuestionó los episodios de violencia.

“Nada amerita la violencia, nada amerita el patoterismo, nada amerita el insulto”, sostuvo, en referencia a los hechos que dijo haber visto a través de los medios.

El concejal consideró que el caso tuvo una fuerte utilización política, tanto antes como después del juicio, y afirmó que la figura pública de González influyó en la repercusión que alcanzó el episodio. También cuestionó la exposición de una de las víctimas durante la campaña electoral y calificó de inapropiado el comportamiento que, según su mirada, tuvieron algunos sectores durante el proceso y después de conocerse la sentencia.

“Hubo mucha utilización política de todo esto”, afirmó. A la vez, remarcó el carácter doloroso del siniestro y sus consecuencias para las personas afectadas, aunque insistió en que el debate público no debería derivar en agresiones ni en una condena social que desconozca el funcionamiento de la Justicia.

Cortés también cuestionó el posicionamiento de algunos sectores de la Mesa de los Derechos Humanos y planteó que, desde su perspectiva, existe una apropiación política del concepto. “Los derechos humanos son de todos los humanos”, expresó.

Finalmente, el concejal volvió a referirse a la intolerancia política y al clima de confrontación, al que vinculó con el resentimiento y la dificultad para aceptar al que piensa distinto. En ese contexto, insistió en la necesidad de discutir las diferencias sin recurrir a la violencia ni a las descalificaciones personales.

 

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