
Gramaglia advirtió sobre la falta de diversidad productiva en Traslasierra y pidió fortalecer a los pequeños productores
En las últimas décadas se perdieron muchos productores porque los costos los terminaron fundiendo, afirmó el referente del INTA.
El referente del INTA en el Valle de Traslasierra, César Gramaglia, dialogó con Radio Verdad y aseguró que la región tiene un enorme potencial para ampliar su producción agropecuaria, aunque advirtió que el predominio del monocultivo, el incremento de los costos y la menor presencia del Estado nacional representan desafíos que comprometen la sustentabilidad del sector.
Gramaglia sostuvo que Traslasierra cuenta con condiciones para desarrollar una producción mucho más diversa, más allá de los cultivos tradicionales.
"Siempre hay posibilidades de desarrollar la producción en Traslasierra, desde la papa, que es el producto emblemático, hasta empresas que producen nogales o viñedos para elaborar vino. La producción de alfalfa también tiene mucho potencial para crecer", expresó.
Sin embargo, remarcó que uno de los principales problemas es la especialización excesiva de los productores en pocos cultivos.
"Muchos productores se han especializado en monocultivos como la papa, la menta o la alfalfa y eso no es sustentable en el mediano y largo plazo. Desde el INTA siempre recomendamos diversificar la producción", explicó.
El técnico también cuestionó el modelo actual de fertilización, señalando que existe una fuerte dependencia de productos químicos.
"Hoy se utilizan principalmente fertilizantes artificiales y eso tampoco es sostenible por sus costos económicos y por el impacto ecológico que generan".
En ese sentido, anunció que el INTA comenzó un ensayo para promover el uso de enmiendas orgánicas que permitan recuperar la fertilidad de los suelos.
"El productor puede comprar una enmienda orgánica o producirla dentro del propio establecimiento reciclando materia orgánica, como el guano de las cabras. El error habitual es seguir fertilizando únicamente con productos artificiales, que son altamente nocivos para la vida del suelo y generan un desbalance que obliga a utilizar cada vez más productos químicos."
Críticas a la política nacional
Gramaglia también realizó un análisis de la situación económica del sector y cuestionó la reducción de la presencia del Estado en los territorios rurales.
"En estos últimos tres años hay un retiro de la presencia del Estado nacional. A través del RIGI se favorece a los megaproyectos, mientras se deja de lado a los pequeños y medianos productores, que son quienes alimentan cotidianamente a la población."
Además, consideró que la apertura de las importaciones perjudica a las economías regionales.
"El mercado de las importaciones está abierto de manera indiscriminada y eso condena a la desaparición de cientos de miles de productores, como ocurre con los yerbateros o los productores de tomate del norte argentino. El Estado es necesario para regular determinadas variables económicas."
Menor rentabilidad y cambio climático
El referente del INTA señaló que el aumento del precio de los insumos, dolarizados, redujo significativamente la rentabilidad de las explotaciones agropecuarias.
"Al subir los insumos en dólares la rentabilidad es cada vez más baja y las condiciones climáticas también afectan a muchos cultivos. Por eso es necesario incorporar materia orgánica al suelo para mejorar la capacidad de aprovechar el agua."
Respecto a la disponibilidad hídrica, indicó que actualmente el agua para riego no representa un inconveniente, debido a la abundancia registrada durante la temporada.
Cada vez menos productores
Gramaglia lamentó que muchos establecimientos continúen apostando al mismo modelo productivo pese a las dificultades.
"Muchos productores están muy aferrados a su sistema de producción y no intentan diversificar. Mantienen una alta dependencia de insumos externos, lo que incrementa los costos."
Además, advirtió que esta situación ha provocado una fuerte reducción en la cantidad de productores durante las últimas décadas.
"Muchos terminan fundiéndose y finalmente prevalecen quienes pueden trabajar a gran escala."
Panorama ganadero
En cuanto a la actividad ganadera, explicó que actualmente existe una buena disponibilidad de forraje natural gracias a las condiciones climáticas, aunque los precios muestran una tendencia descendente.
"Hay mucho forraje natural y eso permite alimentar al ganado. El precio está disminuyendo paulatinamente por una mayor oferta ganadera y, en este contexto, el productor debe ajustar el manejo para lograr una mayor cantidad de pariciones y mejorar la eficiencia del sistema."
Gramaglia concluyó que el futuro del sector agropecuario de Traslasierra dependerá de avanzar hacia sistemas productivos más diversificados, con menor dependencia de insumos químicos, mayor incorporación de materia orgánica y políticas públicas que fortalezcan a los pequeños y medianos productores, actores que consideró fundamentales para el abastecimiento de alimentos en el país.