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Federico Iribarren: "No son tiempos para pretensiones muy grandes, hay que coincidir en lo básico y caminar juntos"

El referente kirchnerista en Córdoba, Federico Iribarren, dialogó con Radio Verdad y realizó un análisis del presente político nacional, los errores del peronismo durante el gobierno del Frente de Todos, las posibilidades de una nueva alianza opositora y los dirigentes que considera con capacidad para disputar el futuro político del país.

Federico Iribarren: "No son tiempos para pretensiones muy grandes, hay que coincidir en lo básico y caminar juntos"

El referente kirchnerista en Córdoba, Federico Iribarren, dialogó con Radio Verdad y realizó un análisis del presente político nacional, los errores del peronismo durante el gobierno del Frente de Todos, las posibilidades de una nueva alianza opositora y los dirigentes que considera con capacidad para disputar el futuro político del país.

Al analizar las razones que explican la llegada de Javier Milei a la Presidencia, Iribarren consideró que el problema del kirchnerismo no puede reducirse exclusivamente a los resultados económicos o a las denuncias de corrupción, sino que también debe contemplar las dificultades para sostener una convivencia política interna.

En ese sentido, sostuvo que uno de los principales errores fue no haber podido ofrecer una demostración de madurez política a la sociedad y a quienes acompañaron electoralmente al espacio.

“Nosotros salimos con un planteo piola cuando se caía Macri, de decir: ‘Bueno, esto hay que hacerlo juntando todas las voluntades’. Lo hicimos, fue Alberto candidato, Cristina se puso segunda, se bajó las pretensiones, se sumó a Massa, como que estaba todo dado para demostrar a la sociedad de que era posible un gobierno de coalición que gobernara y que gobernara bien en la Argentina, pero eso no lo pudimos demostrar”, reconoció.

Para Iribarren, las diferencias internas, los personalismos y las disputas políticas impidieron consolidar ese proyecto. “La pifiamos por H, por B, porque fue una cuestión de vanidades políticas, personalismo, pongámosle el título que quiera, pero no logramos demostrarle a la Argentina que es posible gobernar pensando no exactamente igual, pero formando un gobierno que se plantee una dirección, que la cumpla y que le mejore la vida a la gente”.

No obstante, reivindicó el cumplimiento del mandato democrático y destacó que la gestión terminó con elecciones libres, en tiempo y forma y sin represión.

“Deseo profundamente que Milei no gane”

Consultado sobre las próximas elecciones presidenciales, Iribarren manifestó abiertamente su deseo de que el actual mandatario no consiga la reelección.

“Yo deseo que no gane. Deseo profundamente que no gane y todos los días me planteo poner y aportar todo lo que esté a mi alcance para que superemos a Milei democráticamente, como queremos”, afirmó.

El dirigente consideró que la oposición tiene por delante el desafío de construir un espacio amplio que permita reunir a distintos sectores políticos y sociales.

 

En esa línea, advirtió que el escenario político actual exige dejar de lado las pretensiones individuales y priorizar los acuerdos. “No son tiempos para pretensiones muy grandes, hay que coincidir en lo básico y hay que caminar juntos sin mirarse por encima del hombro, porque no llegamos a nada”, remarcó.

Iribarren también cuestionó lo que definió como una política de “entrega y sumisión a los organismos internacionales” por parte del Gobierno nacional. A su entender, si los distintos sectores opositores no logran articular una alternativa, existe la posibilidad de que el oficialismo continúe en el poder durante otro período presidencial.

Sin embargo, aclaró que el resultado electoral no debe ser el único eje de discusión. “Yo creo que no nos tenemos que concentrar tanto en discutir con la sociedad quién gana o quién pierde, sino qué consecuencias trae cada una de las cosas, que gane o que pierda el actual gobierno”, sostuvo.

Además, advirtió que ganar una elección no garantiza resolver los problemas económicos y sociales. “El problema es gobernar un país en estas condiciones”, expresó, y manifestó su deseo de que, si el oficialismo deja el poder en 2027, la oposición pueda reconstruir el país.

Al ser consultado sobre las posibilidades de Axel Kicillof de convertirse en candidato presidencial, Iribarren valoró su experiencia política y de gestión, especialmente al frente de la provincia de Buenos Aires.

“Dos períodos en la provincia de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires es un país”, afirmó, al explicar la complejidad de gobernar un distrito con una estructura territorial y poblacional de gran magnitud.

También destacó la experiencia de Kicillof en el Ministerio de Economía, su paso por el Congreso y su gestión provincial en un contexto de crisis. 

“Si algo no se le puede negar a Axel Kicillof es la experiencia que tiene en el Ministerio de Economía, previamente a ser ministro de Economía, en la gobernación de la provincia de Buenos Aires dos veces, como diputado nacional”, señaló.

Iribarren consideró que el gobernador bonaerense tiene condiciones para aspirar a la Presidencia y destacó su capacidad para aplicar distintas herramientas económicas según las circunstancias.

Asimismo, recordó las respuestas económicas desplegadas durante la crisis internacional de 2008, cuando Kicillof formaba parte del espacio político que acompañaba a Cristina Fernández de Kirchner, y sostuvo que aquellas medidas contribuyeron a que el Gobierno continuará en funciones mientras otros países atravesaban crisis políticas.

En contraposición, puso en duda la experiencia de otros dirigentes que aspiran a conducir el país y cuestionó que la Presidencia pueda ejercerse sin una trayectoria previa de gestión.

Al ser consultado sobre otras alternativas políticas, además de Cristina Fernández de Kirchner y Kicillof, Iribarren mencionó a la diputada nacional Natalia de la Sota, a quien valoró como una figura con capacidad para construir una propuesta diferente en Córdoba.

“Creo que es la que tiene posibilidad de plantear una revisión de las orientaciones políticas del peronismo de Córdoba y pueda aglutinar sectores un poco más amplios que los que hoy expresa el cordobesismo duro”, explicó.

El dirigente cuestionó la estrategia del gobernador Martín Llaryora frente al Gobierno nacional y consideró que existe una contradicción entre acompañar determinadas iniciativas de la administración de Milei y, al mismo tiempo, confrontar discursivamente con sus políticas.

“Esta cosa de jugarle a favor al Gobierno y después en el discurso jugarle en contra no tiene vuelo corto, es un muy mal argumento para pelear una reelección”, afirmó.

En ese contexto, destacó el planteo de Natalia de la Sota en favor de revisar las formas de hacer política y defender las convicciones incluso cuando las decisiones puedan tener consecuencias adversas.

“Hay que renovar esta forma de hacer política, hay que tener convicciones más fuertes, defenderlas, llevarlas adelante, medir las consecuencias, pero no arrugar ante las consecuencias”, sostuvo.

Iribarren también valoró la posibilidad de que la diputada construya una alianza con sectores que tradicionalmente no formaron parte del cordobesismo.

A su entender, esa construcción podría representar una alternativa política para la provincia, inicialmente con la posibilidad de fortalecer un bloque legislativo y, posteriormente, avanzar hacia una candidatura a la gobernación.

“Ya ver a Natalia de la Sota es una posición excelente para construir y para generar una nueva opción en la provincia”, concluyó.

 

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