
En Diputados, el oficialismo logró aprobar la ley que recorta los subsidios al gas por "zona fría"
Ya se había aprobado la Ley de Hojarasca. Antes, el oficialismo logró desactivar una sesión opositora vinculada a la situación de Manuel Adorni.
La Cámara de Diputados aprobó hoy con media sanción el proyecto de ley del Gobierno que busca reducir el alcance geográfico del régimen de zona fría, y de esa manera recortar el sistema de subsidios al consumo de gas.
Tras más de 11 horas de sesión, la iniciativa recogió 132 votos afirmativos, 105 negativos y cuatro abstenciones, y fue girada al Senado donde el Gobierno espera su sanción definitiva.
Para anotarse este triunfo legislativo, el oficialismo se granjeó el apoyo de los diputados del PRO, la UCR, el MID, Innovación Federal, Independencia, y Producción y Trabajo.
Solamente se desprendió del esquema de habituales aliados los tres diputados de Elijo Catamarca (que responden al gobernador Raúl Jalil), quienes se abstuvieron.
Además votó a favor, de manera insólita, la monobloquista Karina Banfi (Adelante Buenos Aires), quien en la previa se había pronunciado en contra del nuevo régimen reducido de zona fría.
Karina Maureira (La Neuquinidad) y José Luis Garrido (Por Santa Cruz) acataron las órdenes de sus respectivos gobernadores y se plegaron al oficialismo.
Unión por la Patria votó monolíticamente en contra al igual que el Frente de Izquierda, y se sumaron asl rechazo nueve diputados de Provincias Unidas (incluidos los cordobeses y santafesinos, provincias perjudicadas por el recorte del subsidio).
También rechazaron el proyecto el puntano Jorge Fernández (Primero San Luis), la cordobesa Natalia de la Sota (Defendamos Córdoba) y la sorpresa la dio el puntano Claudio Álvarez, el único de Innovación Federal que se diferenció de la postura de su bloque (producto del perjuicio para su provincia).
El interbloque Unidas se dividió: cuatro diputados de Provincias Unidas votaron a favor, al igual que Nicolás Massot (Encuentro Federal).
Por la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro se abstuvo y Mónica Frade no quiso votar para no fijar postura. La misma decisión tomó Miguel Pichetto (Encuentro Federal).
El inicio de la sesión
La sesión se inició luego de que el oficialismo consiguiera ajustadamente el quórum, lo que le permitió cumplir con el otro objetivo que se había propuesto que era pisar y dejar sin efecto la convocatoria para una hora más tarde que había solicitado la oposición con un temario que giraba en torno a los escándalos judiciales del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La superposición de dos convocatorias a sesiones para este miércoles, generó un ida y vuelta de deliberaciones reglamentarias que insumió una hora y media de discusiones ociosas que retrasaron el tratamiento de los proyectos de ley.
Superado ese impasse, el primer proyecto que se trató fue la ley Hojarasca, que se aprobó con 138 votos positivos, 96 negativos y nueve abstenciones, y fue girado al Senado donde el Gobierno espera que obtenga la sanción definitiva.
Se trata de una iniciativa concebida por el ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que lidera Federico Sturzenegger para depurar el digesto jurídico con la derogación de más de 70 normas que quedaron obsoletas.
Zona Fría
Luego de aprobar una serie de tratados y convenios internacionales, llegó el plato fuerte con el tratamiento del proyecto de readecuación del régimen de subsidios por zona fría, para el cual el Gobierno había llegado con los votos justos.
A raíz de este escenario complejo en términos de votos, en la víspera había sellado un acuerdo de último momento con seis provincias aliadas, a quienes se les prometió un esquema de subsidios por "zona cálida" al consumo de energía eléctrica.
El proyecto de ley de readecuación del régimen de "zona fría" tiene como eje central la reducción del alcance geográfico del esquema de subsidios por consumo de gas, acotando el beneficio a hogares de la Patagonia, Malargüe y la Puna, consideradas de frío extremo.
La idea es retrotraer la política de subsidios a un esquema similar al que regía antes de la ley aprobada por ambas cámaras en el 2021, a instancias de un proyecto presentado por Máximo Kirchner que establecía rebajas de entre el 30 y el 50% en buena parte de las provincias del país.
Los objetivos que persigue la iniciativa, de acuerdo a la letra del proyecto, son "la reducción del déficit fiscal, la normalización financiera del sistema energético y ordenamiento de las cuentas públicas".
Con el nuevo régimen de zona fría del Gobierno, según especificó la semana pasada la secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, perderán el subsidio 1.600.000 usuarios, mientras que lo conservarán 1.800.000 de usuarios inscriptos en el programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), quienes tendrán un "descuento superior al 75%" sobre el consumo de gas en los meses de invierno.
La política seguirá vigente para hogares socioeconómicamente vulnerables (con ingresos de hasta tres canastas básicas por familia tipo, actualmente 4.3 millones de pesos), hogares con al menos un integrante con Certificado Único por Discapacidad (CUD), titulares de Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur y beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares.
A partir de los cambios en el régimen de zona fría, se subsidiará el metro cúbico de consumo de gas natural y no la totalidad de la factura -que incluye el cargo fijo-, como sucede hasta ahora.
A su vez, el proyecto crea un mecanismo para condonar las deudas de distribuidoras eléctricas con CAMMESA, acumuladas durante los períodos de emergencia tarifaria.
El debate
El debate fue abierto por el presidente de la comisión de Energia y Combustibles, el libertario Facundo Correa Llano (LLA), quien señaló que "durante años la política Argentina se construyó sobre subsidios indiscriminados, distorsiones y privilegios".
"Eso nos llevó a confundir sensibilidad social con desorden, subsidios con privilegios y política energética con populismo tarifario”, indicó.
"Los resultados están a la vista: desinversión, atraso, subsidios mal asignados y millones de argentinos pagando un sistema injusto. Ese modelo fracasó, eso es lo que hoy venimos a corregir”, remarcó.
El mendocino destacó que el presidente Javier Milei busca tener un "equilibrio fiscal, en la inversión privada, en reglas claras, en un sistema energético sostenible y en subsidios focalizados”.
Al respecto, consideró que "cuando el subsidio deja de estar focalizado deja de ser una herramienta social y pasa a ser transformarse en una distorsión”, insistió el legislador oficialista y defendió que “focalizar no es ajustar, es garantizar a que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan”.
Por su parte, la presidenta de la comisión de Legislación Penal, Laura Rodriguez Machado (LLA) aclaró que “nadie está en contra de asistir a quienes no pueden afrontar el costo de la calefacción, de que las regiones con frío extremo tengan herramientas diferenciales", y explicó que "de lo que se está en contra es de que se les dé subsidios a quienes no los necesitan”.
Desde la oposición, el diputado de Encuentro Federal Miguel Ángel Pichetto expresó su rechazo al proyecto ya que "limitará este derecho a los ciudadanos y pobres de la Patagonia, al referirse a los cambios en el método de cálculo del subsidio.
"Queremos sostener la bandera de las provincias generadoras, porque son las provincias de la Patagonia las que generan el gas y el combustible. Por lo tanto venimos a sostener eso y nos oponemos a esta ley", enfatizó.
A su vez, la peronista fueguina Andrea Freites (UxP) criticó que el Gobierno impulse esta iniciativa "en un contexto de fragilidad e incertidumbre", y advirtió que con los cambios propuestos se recargarán las facturas del gas y se distorsionará un beneficio de más de 20 años.
La diputada opositora reivindicó la actual ley de zona fría, a la que definió como "soberanía y federalismo real" desde "La Quiaca hasta el ‘Fin del Mundo".
La kirchnerista Lucía Cámpora (UxP) afirmó que "el gobierno quiere aumentarle las tarifas a 4 millones de argentinos a través de la modificación del régimen de Zonas Frías".
“El proyecto de Milei deja a 3,2 millones de personas en 8 provincias de bajas temperaturas sin el beneficio vigente, lo que implicará aumentos de 50% en las tarifas de gas. Además, 900.000 usuarios en las regiones del Régimen Patagónico sufrirán aumentos”, advirtió.
“En concreto, los argentinos tendrán que elegir entre comprar el medicamento que ya no les cubre PAMI ni Remediar o pagar las nuevas tarifas de gas. O quizá deberán tomar más deuda con la tarjeta o la billetera virtual para poder pagar los servicios. Esta es la realidad de nuestros compatriotas”, lamentó la camporista.
La kirchnerista Fernanda Díaz sostuvo que “esta medida viene a consolidar una transferencia de recursos desde los trabajadores hacia los sectores concentrados de la economía".
"No se entiende como están preocupados por poner un tarifazo sobre los argentinos y argentinas, y no se preocupan sobre cómo se va a pagar el endeudamiento permanente que estamos teniendo con el FMI, desembolsando miles de millones de dólares para sostener a este Presidente”, lanzó.
“Con esta nueva estafa, los vecinos de nuestras ciudades van a tener que decidir entre pagar la factura del gas o cumplir con una comida más diaria”, finalizó.
La secretaria parlamentaria de Unión por la Patria, Paula Penacca, aseguró que "el gobierno de Javier Milei todo lo que toca lo rompe".
"El régimen de Zona Fría, impulsado por Máximo Kirchner, es justo, solidario, pero además es un régimen que es autosustentable. No estamos hablando de un lujo, estamos hablando de vivir dignamente, mínimamente. Están haciendo que 4 millones de usuarios, en las puertas del invierno, reciban facturas con un 50, 30, 60 o hasta 100% de aumento. Es brutal lo que hacen", disparó.
"Pero además hacen otra cosa que es muy propia de ustedes: quitarle a las mayorías populares para entregarle pingües beneficios a los poderes económicos concentrados", siguió.
Según dijo, "con la modificación de esta ley se benefician unos pocos: los tres o cuatro dueños de las grandes energéticas en la Argentina".
Por el Frente de Izquierda, Romina del Plá alertó que detrás de esta readecuación se viene "un tarifazo enorme a las familias argentinas".
"Desde nuestro bloque defendemos una concepción totalmente diferente que es el derecho social a la energía", afirmó la referente del Partido Obrero.
Y explicó que por el contrario "la energía y los bienes comunes no son para los negocios de las empresas a los que les dan todo tipo de beneficios y para que un grupo de vivos se llenen los bolsillos".
La legisladora camporista de la provincia de Córdoba Gabriela Estévez (UxP) alertó lo que se estaba discutiendo era "crearles un nuevo problema a las familias argentinas que tiene que ver con decidir, nada más y nada menos, si comen o si pagan el gas".
"En este contexto de caos absoluto hay algo que a mí me esta generando algo de satisfacción y es que el gobernador de la provincia de Córdoba esté defendiendo con uñas y dientes una ley de Máximo Kirchner cuando permanentemente están hablando de que el kirchnerismo discriminaba la provincia de Córdoba", indicó.
"Evidentemente el kirchnerismo no solo no discriminó a la provincia de Córdoba, sino que 688 mil familias de la provincia de Córdoba pudieron acceder a tarifas de gas más económicas, pudieron calefaccionarse mejor, pudieron vivir con mejor calidad de vida gracias a una ley que además se autofinanciaba y es superavitaria", subrayó.
En el cierre de Unión por la Patria, el jefe de bloque, Germán Martínez, recordó el compromiso que tuvo el peronismo a lo largo de las distintas gestiones para ampliar las políticas de subsidios energéticos.
El santafesino le pidió a los diputados del norte que tengan el compromiso de ayudar a las provincias del sur a mantener la política de zona fría para el consumo del gas.
"El norte de la Argentina necesita una tarifa diferencial para la energía eléctrica. Lo queremos dejar fijado por ley. Creemos que las zonas cálidas merecen un tratamiento especial", consideró.
"Llama la atención que algunos que hace muy poquito tiempo habían aprobado la ampliación de zonas frías estén hoy parados en otro lugar y no se den cuenta del perjuicio que le ocasionan a las familias argentinas", concluyó.
El último discurso estuvo en manos de la diputada nacional de La Libertad Avanza Silvana Giudici, quien recordó que en 2021 se tomó la decisión de extender el régimen de subsidios al gas a regiones de frío templado.
"Tomaron la decisión más inequitativa e injusta cuando hablamos de subsidios a la demanda", expresó.
Al respecto, cuestionó que "desde hace años los 47 millones de argentinos venimos financiando a las zonas frías templadas más ricas", incluyendo "countries" y "mansiones".
"Los 47 millones de argentinos pagamos más impuestos porque a ustedes se les ocurrió con la ley ampliada llevar la alícuota del 5.3 al 7.5%", apuntó.
Y acotó que para compensar los desequilibrios en la matriz energético habría que elevar la alícuota al 11.5%, algo que el actual Gobierno no está dispuesto hacer porque supondría "hacerle pagar el pato a todos los argentinos".
Para Giudici, "un régimen de subisidios es eficiente cuando ajusta donde puede y subsidia donde debe".
Recordó que el Gobierno de Milei reconvirtió la política al crear el programa de Subsidio Energético Focalizado (SEF), que se encargó de optimizar los recursos y detectar incompatibilidades entre nivel de ingresos y patrimonio con los beneficios otorgados.
En ese sentido, destacó que el Gobierno retiró subsidios en countries y mansiones de la zona AMBA y de Córdoba y hasta de propiedades en Puerto Madero.
Por otra parte, la diputada oficialista defendió la medida que propone la ley para "reformular las deudas entre distribuidores y empresas provinciales".
"Tratar de regularizar el mercado energético mayorista es algo que en la Argentina no se hace desde hace décadas. La ineficiencia que se provocó hasta ahora hizo que se acumulara en el Gobierno de Alberto Fernández hasta 18 mil millones de dólares de deuda. Acostumbrados al 'pagadios', nadie pagó nada", lamentó.
Fuente: Noticias Argentinas