
El pan sube hasta un 15% en Córdoba, pero no es por la harina: La presión viene del gas y las grasas
Desde este lunes 6 de abril, las panaderías de la provincia de Córdoba implementaron un incremento de entre el 10% y el 15% en sus precios, marcando la primera actualización en siete meses. Sin embargo, la razón del ajuste sorprende: el trigo se mantiene estable gracias a una buena cosecha, pero los costos operativos han disparado la alerta.
El incremento, según explicaron desde el sector, responde principalmente a un fuerte aumento en los servicios públicos —el gas, esencial para los hornos, subió hasta un 90% interanual— y en insumos específicos como las grasas y margarinas, que se encarecieron un 25% solo en el último mes. A esto se suman los constantes aumentos en los combustibles, que golpean a la logística y distribución.
Caída en el consumo
El Centro de Panaderos de Córdoba, a través de su presidente Marcelo Caula, difundió los nuevos valores de referencia en medio de un escenario de preocupación por la demanda.
Desde la entidad advierten una marcada caída en las ventas de productos que no son considerados de primera necesidad. Mientras el pan francés se sostiene por ser un alimento esencial, la pastelería atraviesa un momento crítico. Los registros muestran que las ventas de criollos y facturas cayeron un 20% interanual, y en otros productos de pastelería, algunos socios reportan mermas que alcanzan el 30%. Se espera que, tras este anuncio, el consumo general sufra una retracción temporal.
A pesar de la actualización, los industriales aseguran que los nuevos montos son moderados y no alcanzan a cubrir la inflación acumulada. El objetivo de esta medida es garantizar la sostenibilidad de los comercios sin expulsar a los clientes.