
El Gobierno nacional impone el cobro de atención médica a extranjeros no residentes
En el marco de las reformas iniciadas con el Decreto de Necesidad y Urgencia de 2025 sobre la Ley de Migraciones, el Ministerio de Salud de la Nación oficializó este martes, a través de la Resolución 1066/2026 en el Boletín Oficial, una medida que redefine el acceso a la salud pública en el país.
A partir de ahora, se establece la obligatoriedad del cobro de prestaciones médicas para aquellas personas extranjeras que no cuenten con residencia en el territorio nacional.
La nueva normativa pone en marcha el "Procedimiento operativo para la atención sanitaria de personas extranjeras en los establecimientos sanitarios administrados por el Estado Nacional". Según los fundamentos de la resolución, el objetivo es "estandarizar" los procesos asistenciales mediante reglas claras que permitan regular los flujos administrativos y financieros generados por pacientes no residentes que recurren a hospitales públicos nacionales.
El texto especifica que para recibir tratamientos habituales o atención programada, los extranjeros no residentes deberán acreditar previamente la posesión de un seguro de salud con cobertura vigente o, en su defecto, proceder a la cancelación total del costo del servicio médico solicitado, basándose en los valores fijados por la autoridad sanitaria competente.
Bajo este esquema, la prioridad será el recupero financiero a través de las compañías aseguradoras; si el paciente no posee cobertura, se procederá al cobro directo. Cabe destacar que los residentes permanentes conservan su derecho a la atención pública en igualdad de condiciones con los ciudadanos argentinos.
No obstante, la resolución contempla excepciones críticas: en situaciones de urgencia o emergencia médica, los establecimientos nacionales tienen prohibido negar o restringir el acceso a la asistencia. Se consideran dentro de esta categoría aquellos cuadros que representen un riesgo inminente para la vida, tales como infartos, accidentes cerebrovasculares, traumatismos graves y urgencias obstétricas o pediátricas.