
El Gobierno, envalentonado tras la reforma laboral, avanza en una ambiciosa agenda que incluye la eliminación de las PASO y una nueva reforma tributaria
El oficialismo celebra la media sanción de la reforma laboral en la Cámara de Diputados.
El paso legislativo, que requirió "esfuerzos y concesiones", dejó al Gobierno de Javier Milei "envalentonado" y convencido de tener el margen político y social para profundizar su "senda reformista". La buena sintonía lograda con aliados en el Congreso, sumada a un apoyo social que consideran "intacto", es la base para lo que definen como una nueva etapa de "conversiones estructurales".
El radar libertario ahora se enfoca en una batería de textos que buscan acelerar su sanción en el corto plazo. Entre ellos, destacan la Ley de Glaciares —considerada "fundamental" y con el supuesto consenso de los gobernadores—, el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, el nuevo Régimen Penal Juvenil que busca bajar la edad de imputabilidad a 14 años, y una nueva ley de Financiamiento Universitario.
El foco en la política electoral y la economía
Dos temas centrales, sin embargo, integran el núcleo duro de la agenda y serán ejes de diálogo con gobernadores: impulsar una reforma electoral para derogar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), un "gran anhelo" del Gobierno.
En paralelo, el Ministerio de Economía estudia una iniciativa para modificar normas del Banco Central, con el objetivo de flexibilizar las restricciones impuestas en 2002 y permitir a los bancos otorgar créditos en dólares a personas y empresas que no generan divisas directamente. En Balcarce 50, sede del Ejecutivo, se limitan a decir que el tema "está en estudio".
Reforma Tributaria y prudencia con las Jubilaciones
La reforma tributaria es otro de los pilares del plan económico del Gobierno. El objetivo es "ordenar" el sistema y seguir "bajando" impuestos. Los diputados libertarios transmiten "expectativas al por mayor" ante los debates que se avecinan, destacando la velocidad con la que esta administración ha logrado la sanción de leyes.
En contraste, el Gobierno muestra prudencia respecto a la reforma del sistema jubilatorio. La decisión es "aguardar resultados concretos" de la reforma laboral antes de avanzar en este tema, bajo el argumento de que, para cambiar el sistema previsional, primero se debe "ampliar el universo de trabajadores registrados" y combatir la alta informalidad (cuatro de cada diez trabajadores).
Acuerdos con gobernadores y un Congreso menos hostil
Desde la fuerza legislativa oficialista prometen que la agenda de reformas "va a seguir durante todo el periodo", gracias a la colaboración de gobernadores que "entienden a Milei". Esta referencia apunta a sectores del peronismo que facilitaron la media sanción de la reforma laboral. A cambio, el Ejecutivo promete "escucha y resolución de problemas" para evitar que las arcas provinciales se vean comprometidas ante la baja de la recaudación.
Finalmente, una evaluación optimista circula en Balcarce 50: "No hay oposición". Una frase que se acompaña con críticas al kirchnerismo, al que califican de estar en una "crisis terminal", lo que, según el análisis oficial, facilita la aceleración de la gestión y la obtención de resultados.