
Desalojo en Los Molles: Una Familia Quedó en la Calle Tras 36 Años
La tranquilidad de Los Molles se vio brutalmente interrumpida por un desalojo que movilizó a la Infantería y dejó en la calle a un matrimonio de ancianos.
Omar y Cristina, que habían habitado un campo durante 36 años. La acción legal fue impulsada por la segunda generación de herederos de quien, en su momento, les "prestó" el campo para que lo cuidaran.
La historia, contada con profundo dolor por su hija, Zoila Tapia, en diálogo con Radio Verdad, destapa una cruda realidad de vulnerabilidad y desamparo.
“Hace 36 años una señora les prestó el campo a mis padres para que les cuide la casa y ahora la hija de esta señora los quiere sacar, sin un juicio previo o un abogado. De un día para el otro los sacaron, mi papá es discapacitado,” relató Zoila, con la voz quebrada. La familia se crió en ese lugar, lo que intensifica el golpe emocional: “A todos nos dolió mucho porque nos criamos ahí.”
El desalojo es particularmente cruel dada la situación de salud y económica del matrimonio. Omar, de 71 años, padece una discapacidad severa a causa de un ACV que le impide moverse con normalidad, mientras que Cristina sufre de problemas óseos. Ambos, padres de siete hijos, se han quedado sin un techo.
“Mis padres quedaron en la calle, mi papá tiene 71 años, le dio un ACV y no puede moverse mucho, mi mamá tiene problemas de huesos, tuvo siete hijos y se la rebusca vendiendo plantitas,” lamentó Zoila, describiendo un panorama de absoluta precariedad.
La situación legal es compleja, ya que la ocupación se originó en un acuerdo verbal: “Antes todo era de palabras, no se firmaba ningún papel.” La familia se enfrenta ahora a la búsqueda desesperada de justicia, luego de que su abogado inicial abandonara el caso. “El abogado de mi familia se borró, ahora estamos buscando a otro y viendo alternativas,” explicó la hija.
Mientras la pareja de ancianos lucha por encontrar un refugio, la comunidad y sus representantes se movilizan. Zoila Tapia confirmó que hoy mismo mantendrán una reunión clave con el intendente Javier Oviedo y con Enrique Rébora, buscando una solución urgente y humanitaria para sus padres, víctimas de un desalojo que no esperó por la piedad.