
Christian Casas Cassataro cuestionó los incidentes en Tribunales y pidió que el peronismo salga a buscar el voto en Villa Dolores
El abogado y referente del justicialismo de Villa Dolores, Christian Casas Cassataro, dialogó con Radio Verdad y dejó definiciones sobre los incidentes registrados tras conocerse la sentencia contra Oscar González, la situación del peronismo local y los desafíos políticos de cara a las próximas elecciones.
También hizo una breve referencia a su reciente viaje a Buenos Aires, donde participó de una jornada vinculada a la reforma de la ley de maltrato animal.
Al referirse a lo sucedido en los tribunales de Villa Dolores, Casas Cassataro expresó su preocupación por el clima de tensión y las agresiones registradas durante el juicio y tras conocerse el fallo.
“Me parece muy triste lo que pasó en Tribunales en todo aspecto, no estamos acostumbrados los dolorenses al circo tan grande que se armó con todo esto”, manifestó.
El abogado sostuvo que las manifestaciones de disconformidad con una sentencia deben canalizarse a través de los mecanismos legales previstos.
“Un juez resuelve sobre lo que pasa en la sala de audiencia. Nos guste o no nos guste, después existen recursos de apelación. Si no estamos de acuerdo, están los caminos justamente marcados y reglamentados”, explicó.
En esa línea, cuestionó los episodios de violencia y las dificultades que, según señaló, se generaron para el funcionamiento habitual de los tribunales.
“Me parece que el apriete, me parece que la violencia no es el camino ni hace bien a la Justicia”, afirmó.
También planteó una reflexión sobre el comportamiento social frente a las decisiones judiciales: “Si nos vamos a quejar de una Justicia, también tenemos que ver qué Justicia merecemos, porque no podemos decir que no nos gusta la Justicia y afuera hacemos otra cosa”.
En el plano político, el referente justicialista consideró que, una vez finalizado el juicio, el peronismo de Villa Dolores debe recuperar protagonismo público, reorganizarse y comenzar a trabajar en un proyecto político propio.
“Creo que ya es hora de que empecemos a darle la cara, porque noto que mucha gente habla del peronismo, opinando como si nos conocieran.”, sostuvo.
Casas Cassataro remarcó que el partido no debería depender exclusivamente de una candidatura, sino construir una propuesta colectiva que establezca prioridades y objetivos para la ciudad.
“Tenemos que renovar el peronismo, tenemos que ver no que apoye a un candidato, sino que apoye a todo el grupo, que apoye a un proyecto, que apoye a una ideología”, señaló.
En ese sentido, propuso elaborar una plataforma de gobierno desde el propio partido, con propuestas concretas que luego puedan ser asumidas por quien resulte candidato.
“Me parece que sería mejor y más eficaz si el partido ya plantea qué necesidades tiene la ciudad, qué plataforma podría ser viable, para que el que va a ser candidato ya tenga las bases”, explicó.
Consultado sobre cómo el peronismo podría competir electoralmente con el intendente, Maximiliano Rivarola fue contundente: consideró que la clave está en el trabajo territorial y en el contacto directo con los vecinos.
“A Rivarola se le gana saliendo de la calle, saliendo al barrio, caminando el barrio, pero tocando puerta por puerta”, afirmó.
El dirigente insistió en que ese trabajo debe comenzar con anticipación y no limitarse a los meses previos a las elecciones.
“Tenemos que salir ahora, no dos meses antes de la elección, o tres, o el mismo año de la elección”, advirtió.
Además, cuestionó la falta de presencia territorial de algunos sectores de la gestión municipal y consideró que el peronismo tiene una estructura que debería aprovechar para acercar respuestas concretas a la comunidad.
“Tenemos que escuchar al vecino, pero tenemos que salir ahora”, remarcó.
Como ejemplo, propuso impulsar acciones sociales y sanitarias en los barrios, gestionar atención médica, controles y asistencia veterinaria, y acompañar a quienes necesitan respuestas.
“Tenemos que hacer que el peronismo cubra todas las falencias que está teniendo el municipio, pero en la calle, en los barrios, no aburguesado en una oficina”, sostuvo.
El desafío del justicialismo dolorense es recuperar el contacto cotidiano con la comunidad, construir un proyecto compartido y demostrar que está dispuesto a competir por el gobierno municipal.