
Advierten por la invasión de ardillas en el valle de Calamuchita
Un estudio de la UNC reveló que la expansión de la especie provoca daños en la fauna nativa y la vida en los núcleos urbanos.
Un estudio de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) reveló una preocupante invasión de ardillas de vientre rojo (Callosciurus erythraeus) en el valle de Calamuchita. Pese a representarla como un animal carismático, especialistas advierten que se trata de una especie exótica invasora que impacta negativamente en el ecosistema local de La Cumbrecita y Villa Berna.
La expansión del animal genera preocupación en varias provincias, como Buenos Aires, Mendoza, Santa Fe y Córdoba. En 1999, se liberaron 30 ejemplares en las sierras cordobesas. Sin embargo, debido a la reproducción de la especie en la última década, actualmente se contabilizan 13 ardillas por hectárea en los núcleos urbanos de La Cumbrecita y Villa Berna. Sol Portelli, bióloga egresada de la UNC, explicó a UNCiencia cuáles son los factores que impulsaron su expansión: "Por un lado, la especie tiene una gran capacidad de dispersión, utilizando el cableado y la vegetación exótica como corredores de desplazamiento, y por otro, es importante considerar la posible captura y traslado ilegal de ejemplares de ardilla, lo cual también puede aumentar el riesgo de formación de focos de invasión, no solo a nivel del departamento de Calamuchita sino también a nivel provincial".
La invasión de la ardilla de vientre rojo no solo presenta consecuencias en el ambiente serrano, sino que además afecta a la vida de los habitantes en los núcleos urbanos. "Hemos reportado daños como el descortezo de diferentes especies vegetales, lo cual puede llegar a ocasionar la muerte de los árboles. Hemos también visto el consumo de frutos como castañas y bellotas, el roído del cableado eléctrico, la cual es la principal problemática que nos comentan los pobladores de La Cumbrecita, y daños también de tipo cultural ya que la ardilla se ha transformado en un icono cultural, estando presente en diferentes productos y logos, desvalorizando su vez a la fauna nativa", detalló la bióloga.
Por último, Portelli expuso las acciones que deberían concretarse para limitar la expansión de la especie: "Una de las medidas más urgentes es fortalecer la educación ambiental y las campañas de concientización para explicar por qué las especies exóticas invasoras representan un problema y cuáles son los riesgos que están asociados a ellas, particularmente las ardillas. También sería importante instalar cartelería y materiales informativos en espacios turísticos para desalentar el contacto directo con las ardillas y evitar prácticas que favorezcan su expansión, como el mascotismo. Y, por último, sería clave comenzar a reemplazar gradualmente la imagen de la ardilla como símbolo turístico de la localidad, promoviendo en cambio a la fauna nativa de Córdoba. Por parte de los habitantes, se debería evitar el fomentar el avistaje de esta especie dirigida al turismo, al igual que hablar de las ardillas mediante un discurso que romantice este problema ambiental. Tampoco se deben realizar capturas, traslados, compra y venta de ejemplares bajo ningún tipo de circunstancia".
Fuente: Cba24n